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Monthly Archives: August 2014

 

 

En general, una correcta exposición a la luz solar, aumenta las defensas y nuestro nivel de salud.

El hombre es un ser que tiene necesidad de luz para conservar su salud, puesto que. en su justa proporción, esta luz es una medicina. Es verdad que la luz solar puede provocar cáncer de piel, pero existen numerosas pruebas que documentan cómo una correcta iluminación puede curar enfermedades, como osteoporosis, esclerosis múltiple, algunos tipos de cáncer (colon, ovarios, próstata, pecho), diabetes y enfermedades cardiovasculares.

Son muchas más las enfermedades que la luz puede curar que las que puede ocasionar por una exposición excesiva.

Considerando esto, surge naturalmente el impulso de desarrollar un estilo de vida adecuado a una correcta exposición del cuerpo al sol. La vida sedentaria delante del televisor o el ordenador que la mayoría de la gente adopta no es saludable y no permite al sol poder brindar su acción preventiva y curativa de la que es capaz. Esto provoca un sistema inmunitario más débil, más enfermedades y el consumo de más medicamentos.
La correcta exposición al sol, equilibrada y gradual, durante todo el año, es una fuente extraordinaria de prevención y de salud.

La dosis diaria de sol adecuada varía en función de la edad y el tipo de piel: de media, 10-15 minutos para ancianos, y 20-25 minutos para jóvenes. Las pieles más oscuras, producen menos vitamina D, necesitan de una cantidad de luz mayor, respecto a las pieles claras que tienden a quemarse primero. En definitiva, la vida al aire libre tiene sus ventajas. Pero, ¿por qué tenemos necesidad de luz solar? ¿Por qué la luz del sol tiene efectos beneficiosos sobre nuestra salud?

La luz del sol es directamente responsable de la producción de vitamina D en nuestro cuerpo. Aunque esta sustancia viene producida, casi por completo, por lo que comemos, es activada sólo gracias a los rayos ultravioletas de la luz solar.

Los factores que inciden en la presencia de vitamina D en el organismo son principalmente 4: la cantidad y la intensidad de luz a la cual se expone, la tipología de la piel (más o menos oscura), la alimentación y el propio código genético.

La importancia y las funciones de la vitamina D son verdaderamente impresionantes:

Sirve para fijar el calcio en los huesos (osteoporosis, osteomalacia), previene los resfriados, las enfermedades auto-inmunes y otras más graves como el asma. Su función es asociada también a la prevención de algunos tumores (colon, próstata, ovarios, pecho), diabetes, enfermedades cardiovasculares, regula el buen funcionamiento del hígado e intestino, reduce el riesgo de Parkinson, ayuda a no engordar. Está implicada en el correcto desarrollo muscular en la adolescencia y regula el colesterol. Éstas son sólo algunas de las funciones de esta vitamina, sin tener en cuenta todas las funciones ligadas a la atención y al resto de funciones cognitivas. Para tener una correcta cantidad de vitamina D es necesaria una correcta alimentación y una justa exposición al sol.

La Vitamina D para ser activada en nuestro organismo tiene necesidad de los rayos ultravioletas de la luz solar.

La longitud de onda que favorece la síntesis esta comprendida entre los 290 y los 315 nanómetros, que corresponden a la radiación ultravioleta conocida como rayos UVB. La Vitamina D es soluble en grasa y por tanto, viene almacenada (especialmente en el hígado) cuando es producida en exceso, sobretodo en verano, donde tenemos una cantidad elevada de luz solar. Por ello el ser humano tiene la posibilidad de crear excedentes de esta vitamina que puede durar incluso meses, en el período del año en que la luz solar se reduce (invierno). No obstante esto,si la persona no se expone adecuadamente al sol durante todo el año, puede verificarse una carencia de vitamina D en el organismo.

La International Osteoporosis Foundation ha publicado un artículo desconcertante que se titula “Global Vitamin D and determinants of hypovitaminosis”, en el que proporcionan datos que comprueban que, debido al estilo de vida “de encierro” de occidente, delante de un televisor u ordenador, se observan grandes partes de población que ya muestran una grave carencia de esta vitamina.

El cuerpo humano adquiere la Vitamina D mediante la alimentación (aproximadamente una cuarta parte) pero la mayor parte viene sintetizada a través de la piel, mediante el contacto con la luz solar. De aquí la importancia de exponer adecuadamente el cuerpo al sol.

El primer mito que tendríamos que disipar, que ha estado construido a lo largo de años de campaña mediática contra el sol, es que la luz solar es siempre dañina para la piel y que provoca cáncer. Esta afirmación es cierta solo en parte, porque también es cierto que la luz del sol puede curar enfermedades como la soriasis, infecciones bacterianas y un tipo de cáncer conocido como Micosis fungoide. De modo que la luz del sol puede tanto dañar la piel como curarla, todo depende de la modalidad y del tiempo de exposición.

Es curioso destacar alguna información sobre la que se basa la campaña de prevención realizada por el Skin Cancer Prevention Working Party de Inglaterra. En 1997 fue publicado un documento que aconsejaba protegerse del sol y declaraba que broncearse no era seguro, indicando cuatro consejos fundamentales: evitar el sol desde las 11 hasta las 15h, permanecer en la sombra, protegerse con prendas de vestir (camisetas, pantalones, camisas de manga larga y sombreros) y utilizar crema solar para protegerse de los rayos ultravioletas.

La pregunta que surge espontáneamente es esta: aunque estas indicaciones seguramente sean preventivas para reducir el tumor en la piel, ¿Se tiene en cuenta la reducción de la Vitamina D (y todas las enfermedades que derivan de su carencia) que viene causada por la ausencia del contacto de la luz sobre la piel?

Aunque por un lado se quiera desarrollar una acción preventiva, por el otro se bloquea la síntesis de Vitamina D. Otro ejemplo digno de ser mencionado, va en relación a la luz ultravioleta y la disminución de la presión sanguínea: según los estudios científicos, los rayos UVB (280-315nm) harían bajar la presión sanguínea mientras que los UVA (315-400nm) no influenciarían en este sentido.

Ahora sigamos este razonamiento: Si las cremas protectoras solares bloquean la acción de los rayos UVB y la consecuente síntesis de la Vitamina D, en teoría tendrían que bloquear también la disminución de la presión sanguínea debida a la luz del sol. Esto causaría más enfermos de hipertensión y de colesterol.¿Sabíais que en América las personas que sufren de hipertensión son alrededor de los 50 millones?¿Cuántos millones de dólares perdería la industria farmacéutica y la cosmética si se redujera la hipertensión naturalmente y si se redujera el abuso de crema solar gracias a una correcta relación con la luz solar? Existe también otro círculo vicioso: las enfermedades debidas a los efectos colaterales de los fármacos contra la hipertensión y el colesterol. También esto contribuye a acrecentar el volumen de negocio que se genera alrededor de los medicamentos.

¿Y si bastara simplemente con estar al aire libre, en contacto con el sol, modificando el estilo de vida conscientemente?¿Os parece una hipótesis arriesgada?

Aquí está el fascinante proceso a través de cual nuestra piel transforma la luz en Vitamina D:

La luz penetra a través de la piel gracias a los rayos UV y transforma una pro hormona llamada 7- dehidrocolesterol en una previtamina D3. En un periodo que varía entre las 24 y las 36 horas, esta previtamina se transforma en Vitamina D3 que pasa de la piel a la sangre alcanzando el hígado y el riñón. Aquí se vuelve una hormona activa: el Soltriol, la hormona de la luz (1,25 dihidroxivitamina D3). Este es el proceso que sigue nuestro organismo para sintetizar la vitamina D3 a partir de la luz del sol. La longitud de onda que sintetiza la Vitamina D3 es la misma que causa el bronceado (que van de los 290 a los 320 nm) y por ello, limitar la exposición a los rayos ultravioletas con excesivo uso de cremas o cubriéndose, reduce también nuestras reservas de Vitamina D3, que podrían no ser suficientes para todo el año y causar enfermedades conectadas a esta deficiencia.

Pero no debemos ser integristas en la interpretación de estas palabras porque no es necesario broncearse para permitir que la piel sintetice la Vitamina D3, y la exposición prolongada al sol no produce un aumento en la cantidad de ésta.

De hecho, más o menos el 15% de la pro-hormona (7-dehidrocolesterol) presente en la piel, se transforma en Vitamina D3, mientras que el resto se transforma en sustancias inertes después de una exposición prolongada al sol. Es por esto que no es necesario estar horas y horas bajo el sol para que su luz desarrolle su función médica.

Los principales factores a tener en cuenta en la exposición al sol son:

Las horas y el lugar en el que se está expuesto: las horas punta (de las 11 a las 15h) son las de mayor incidencia; atención también a la latitud en la que os encontráis.
El tipo de piel en relación a la duración de la exposición: si es más o menos sensible a la luz. Esto depende del color de la piel y de la raza. En general las pieles claras son mucho más sensibles y en algunos casos no consiguen broncearse sino que solo llegan a quemarse. Cuanto más sensible sea la piel menos tiempo será necesario exponerla. La duración de la exposición máxima al sol varía de los 20 minutos de sol estivo para las pieles más sensibles y no habituadas a exponerse, hasta los 70 minutos para las razas indianas y sudamericanas. Claramente para las razas africanas con piel negra, el alto contenido en melanina hace un filtro capaz de bloquear los rayos ultravioletas y de garantizar largos periodos de exposición sin quemarse.
Los medicamentos que se tomen: algunos medicamentos aumentan la sensibilidad al sol y es necesario informarse sobre las indicaciones del producto, sobretodo en caso de los antihistamínicos, antibióticos, tranquilizantes, diuréticos, antidiabéticos, anticonceptivos orales.
El mes de exposición: los meses de verano son claramente en los que la incidencia de los rayos solares es mayor.

En definitiva pienso que el mejor medio para relacionarse con la luz del sol es el sentido común individual y aquello que cada uno siente en relación a la información que tenemos a disposición.Cierto es que el sol, más que una cura para nuestro cuerpo, es una medicina para nuestro espíritu…

 

 

-Antienvejecimiento: Por su contenido de vitamina E. Consumir uvas diariamente.

– Arrugas: Extender pulpa de la uva sobre la cara en forma de mascarilla durante 20 ó 30 minutos.

– Arteriosclerosis: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

– Artritis: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

– Astenia: Tomarlas entre horas o como postre. Lo mismo en períodos de convalescencia.

– Cáncer de Colon: Tomar extracto de semillas de uva.

– Cáncer de Mama: Tomar extracto de semillas de uva.

– Cáncer de Próstata: Tomar extracto de semillas de uva.

– Colesterol: Consumir uva fermentada o vino. También consumir uva roja sin pelar.

– Diarrea: Decocción de hojas de vid en agua al 5% durante ¼ de hora. Tomar 2 vasos al día.

– Energizante: Para deportistas, estudiantes, niños en época de crecimiento. Consumir uvas, pasas.

– Enfermedades del Hígado: Consumir uva con piel.

– Estreñimiento: Comer la uva entera o la uva pasa, sin desechar la piel.

– Gota: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

– Hemorroides: Decocción de 50 gramos de hojas por litro de agua. Tomar 3 ó 4 tazas diarias antes de las comidas. Consumir también aceite de semillas de uva 2 a 5 cucharadas por día.

– Hipertensión Arterial: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

– Hipoglucemia: Consumir uvas pasas.

– Infarto de Miocardio: Consumir uva fermentada o vino. También consumir uva roja sin pelar.

– Inflamación de los Ojos: Aplicar un baño de savia de vid sobre los ojos.

– Mala Circulación en General: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

– Manchas Amarillas de las Uñas: Limpiar las uñas con un cepillos suave impregnado de vinagre de uva blanca.

– Obesidad: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

– Problemas de Riñón: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

– Reumatismo: Hacer una dieta de 2 a 3 kilos de uva diarios en el desayuno y en la cena.

 

 
elhogarprovegan
 
 

100gr de Leche tiene 118mg de Calcio (pasteurizada, solo le tiene 59mg)
100gr de Brocoli tiene 130mg de Calcio
100gr de Almendra tiene 250mg de Calcio
100gr de Ajonjolí (Sésamo) tiene 1160mg de Calcio
100gr de hoja de coca tiene 2097mg de Calcio

Además muchos científicos han comprobado que el consumo en exceso de la leche, produce Cáncer de Mamas, Cáncer de Próstata, Quistes en los Ovarios, Tumores, desarreglos hormonales y en la menstruación.

Actualmente en todo el mundo, las vacas reciben altas dosis de Lactotropina, lo cual provoca agrandamiento de las ubres y un aumento de la producción lechera en un 40%. La Lactotropina aumenta la cantidad de hormonas animales y sintéticas en la leche de un 75%, lo cual genera a los humanos un sinfín de desarreglos hormonales y metabólicos.

Fuente: Dr. Sacha Barrio Healey

 
 
taringa.
 
 
 
 
 
“Muchas personas son ya conscientes de que la leche de vaca produce más mucosidad que cualquier otro alimento, un moco espeso que obstruye el sistema respiratorio y que favorece ciertas enfermedades. La fiebre del heno, el asma, la bronquitis, la sinusitis, los resfríos, la secreción nasal y las infecciones de oído pueden ser favorecidas por esta mucosidad, como así también causa de 
alergia. Este hecho puede comprobarse dejando de consumir lácteos por un tiempo.
“Un grupo estadounidense de médicos independientes, el PCRM (Comité de Médicos por una Medicina Responsable), aporta grandes razones basadas en estudios científicos para eliminar los lácteos de la dieta.
· Los productos lácteos aportan cantidades importantes de colesterol y grasa a la dieta, que pueden aumentar el riesgo de diversas enfermedades crónicas incluyendo las enfermedades cardiovasculares.
· Diversos tipos de cáncer han sido relacionados con el consumo de lácteos, como el de ovario (por la incapacidad de descomponer la galactosa) y los de mama y próstata (presumiblemente asociados al aumento de una sustancia que contiene la leche, llamada IGF-1).
 
· La intolerancia a la lactosa es común en muchas personas, especialmente entre los de razas no caucásicas. Los síntomas, que incluyen molestias gastrointestinales, diarrea y flatulencia, suceden 
porque estos individuos no poseen los enzimas que digieren la lactosa.
· El consumo de leche puede no proporciona una fuente fiable de vitamina D en la dieta. En muestreos de leche se han encontrado variaciones significativas del contenido de vitamina D, con algunas muestras que presentaban hasta 500 veces el nivel indicado, mientras que otras poseían poca o ninguna.
 
· Se emplean hormonas sintéticas para que las vacas lecheras aumenten la producción de leche. Como las vacas están produciendo cantidades de leche que la naturaleza jamás previó, el resultado 
obtenido es la mastitis, o inflamación de las glándulas mamarias. Su tratamiento requiere el uso de antibióticos, cuyos restos y de las hormonas se encuentran en muestras de leche y otros lácteos.
“Ningún animal en estado libre se alimenta de leche fuera del periodo de amamantamiento y a pesar de ello no padecen deficiencias de calcio. ¿Por qué? Sencillamente porque las dietas que ingieren les proporcionan todos los nutrientes que necesitan para su estado de salud normal, de forma instintiva saben qué deben comer y están preparados para extraer de esos alimentos todo lo necesario. El problema es del ser humano, que ha perdido esa referencia instintiva su dieta está tan desnaturalizada que invariablemente incorpora un exceso de ciertos factores y una carencia de otros.
 
“Relacionado con el calcio, se ha construido un mito infundado que asocia la falta de calcio en el organismo con la falta de calcio en la dieta. Nada más lejos de la realidad, por mucho calcio que se 
añada a la dieta, si los hábitos de vida en conjunto son incorrectos, las pérdidas de calcio seguirán representando un problema. Muchos pueblos indígenas con unos niveles relativamente bajos de calcio en la dieta obtienen suficiente calcio para mantener huesos robustos de por vida, gracias a los factores benéficos de su estilo de vida global.
 
“En este sentido, existen ciertos estudios que arrojan resultados destacables. El Estudio de Salud de Enfermeras de Harvard, que controló a más de 75.000 mujeres durante 12 años, mostró que el 
aumento del consumo de leche no tiene un efecto protector sobre el riesgo de fracturas. De hecho, el consumo superior de calcio procedente de los lácteos estaba asociado a un mayor riesgo de fracturas.
“Por otro lado, tenemos el Estudio de Nutrición Cornell-Oxford-
China, conocido como Proyecto China por haber sido realizado en China continental y Taiwan. Es un estudio masivo sobre más de 10.000 
familias diseñado para estudiar la dieta, el estilo de vida y las enfermedades de la población. Mediante la investigación simultánea de enfermedades y características dietéticas, como ningún otro estudio científico hasta la fecha, el proyecto ha generado la base de datos más completa del mundo sobre las múltiples causas de la enfermedad. En este estudio se observó que los chinos (que tradicionalmente nunca han consumido lácteos y en general su ingesta de calcio es baja), presentan un riesgo muy inferior de osteoporosis.
 
Las conclusiones demuestran, entre otras cosas, el papel des-mineralizante de la leche animal en el adulto. Cuando los chinos introducen la leche en sus dietas, se produce un aumento de la osteoporosis. Este hecho parece paradójico, puesto que los chinos bebedores de leche consumen cuatro veces más calcio que los chinos que no la ingieren. No deberíamos sorprendernos por estos resultados, es bien conocido que la osteoporosis es una enfermedad de los países occidentalizados, fuertes consumidores de productos lácteos, que supuestamente la previenen.
 
“Según el equipo de Hsiu y Funk (Universidades de Taipeh y Los Ángeles), la osteoporosis aumenta de forma espectacular en aquellas personas que sin haber tomado nunca leche animal, comienzan a 
tomarla. Esta pérdida de calcio puede ser debida a la acidez transitoria producida por el exceso de proteínas de los lácteos.
“Todo indica que los lácteos no ayudan a mantener huesos fuertes; se puede reducir el riesgo de osteoporosis eliminando el consumo de sodio y proteína animal en la dieta y aumentando el consumo de frutas y verduras, haciendo ejercicio, y asegurando un adecuado consumo de calcio procedente de vegetales tales como las hortalizas de hojas verdes, las legumbres y los frutos secos. Por ejemplo, una ración de brócoli contiene tanto calcio aprovechable como un vaso de leche, además de muchos otros nutrientes saludables.
 
“¿Cómo se pueden sustituir los derivados lácteos? El hecho de renunciar al consumo de productos lácteos puede acarrear problemas, no para la salud física sino de tipo social o psicológico, pues en el 
mundo actual se da un uso indiscriminado de productos lácteos, introducidos en las costumbres más cotidianas y formando parte de la gran mayoría de los alimentos elaborados que se consumen 
habitualmente. Renunciar a ellos da la impresión de no poder consumir casi ninguno de los alimentos habituales, y de restringir enormemente nuestra variedad dietética. La solución está, una vez más, en utilizar nuestra imaginación, explorar nuevos alimentos y buscar reemplazos eficaces.
En resumen, cualquier persona que se preocupe por la salud debe cuestionarse si el consumo de productos lácteos es realmente indispensable. Existen muchos indicios que en realidad pueden acarrear problemas de salud. La leche y demás lácteos no son necesarios en la dieta, y tenemos formas de reemplazarlos por otros alimentos más saludables. Así pues, ¿por qué seguir onsumiéndolos?
 
Una dieta sin lácteos puede cubrir todas las necesidades nutritivas y sin riesgos para la salud. En realidad, podemos alimentarnos perfectamente, sin tener carencias de ningún tipo, prescindiendo de 
los lácteos. La necesidad de sustituir los lácteos por otros alimentos responde a dos razones: una, la preocupación por el calcio; y la otra, el apego psicológico al “amamantamiento” diario.
Del calcio nos tendríamos que preocupar de las pérdidas más que del suministro e incluir en la dieta una buena cantidad de vegetales que contienen ese mineral.
Para los que necesitan seguir tomando un líquido blanco de sabor dulce suave, existe una amplia variedad de leches vegetales. Podemos obtener sabrosas y nutritivas “leches” de arroz, avena, almendras, avellanas, sésamo.
 
“Lait: le mythe du calcium” Jacques Ascencio. Revista Biocontact nº 62 (04/1997)

Infusión de Cayena, Cardamomo y Jengibre, contra el dolor.

Esta infusión especialmente indicada para personas con reuma y lumbalgia, la pimienta de cayena contiene capsaicina, un compuesto que hace picante pimienta pero también reduce los niveles de una sustancia química que transmite las señales de dolor al cerebro y de paso es anticáncerigena. El jengibre y el cardamomo ambos han sido utilizados en la medicina ayurvédica para reducir el dolor y la inflamación.
Para hacer una taza precisamos una pizca de pimienta de cayena, un poco de jengibre fresco rayado y 4 o 5 vainas de cardamomo bien aplastadas. 




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Infusión de Frambuesas y Jengibre, para ayudar con la menstruación.

Las frambuesas son un tónico uterino, relajan y tonifican los músculos uterinos, según sea necesario; esta fruta también es beneficiosa durante el embarazo, aliviando las náuseas, ayuda a estabilizar la digestión y calmar la zona pélvica. De acuerdo con un estudio realizado en 2009, las mujeres que toman una dosis de jengibre durante su menstruación logran el mismo nivel de analgesia que lograrían tomando ibuprofeno.
Para una taza de agua caliente, unas 6 o 8 frambuesas machacadas y un poco de jengibre fresco rallado.





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Infusión de Frutas, para la digestión.

El sabor de esta infusión es muy reconfortante y terroso. La pera y las rebanadas de manzana aportan pectina a la mezcla, y esta es una excelente fibra dietética. Ayuda a promover la digestión, previene la diarrea y el estreñimiento, reduce el riesgo de cánceres del tracto gastrointestinal y de colon. Las uvas púrpuras contienen quercetina, un pigmento vegetal que contribuye a la digestión, mientras que la canela actua estimulando el metabolismo.
Dos rebanadas de manzana, dos rebanadas de pera, 5 o 6 uvas moradas y una pizca de canela molida, las uvas la machacamos un poco y las rebanadas cortadas en cubitos para que sea mas fácil hacer la infusión, como en los casos anteriores las medidas son para un taza de agua caliente.

 
 
 
 
 
 

Infusión de Arándanos, Albahaca y Jengibre, para nuestro cerebro.

Los arándanos contienen antocianinas y flavonoides, que son capaces de cruzar la barrera sangre-cerebro. Estos antioxidantes liberan a nuestro cerebro de los radicales libres, que de lo contrario pueden conducir a la oxidación, pérdida de memoria, y la enfermedad de Alzheimer. El jengibre se utiliza comúnmente para evitar las migrañas y la albahaca reduce la tensión y la fatiga en el cerebro de forma natural.
Aplastamos una cucharada de arándanos, rallamos un poco de jengibre fresco y junto con 3 o 4 hojas de albahaca fresca, lo ponemos en una taza de agua caliente.

 
 
 
 

Infusión de Zanahoria, Salvia y Cayena, para un piel sana.

El jugo de zanahoria está lleno de beta-caroteno, que el cuerpo convierte en vitamina A, esta es esencial para la salud de la piel. La Salvia inhibe el crecimiento de bacterias y tiene propiedades anti-inflamatorias y la pimienta de cayena contiene vitaminas A y C, estas absorben los radicales libres que destruyen el colágeno de la piel.
Para hacer esta receta calentamos una taza de jugo de zanahoria sin llevarla a ebullición para no perder muchas vitaminas, la idea es calentarlo solo un poco. Ponemos un par de hojas de salvia fresca y una pizca de pimienta de cayena, dejamos que se asiente por unos minutos antes de consumirlo.

 
 
 
 
 
 
 
Infusión de Naranja, Menta, Canela y Miel, para el sistema inmune.

Las naranjas están llenas de vitamina C, un antioxidante conocido que ayuda a proteger el cuerpo contra el daño celular y incrementa nuestras defensas contra la enfermedad. La canela y la miel tienen propiedades antisépticas, antivirales, antibacterianas y antimicoticas lo que significa que son eficaces para mantener a raya las infecciones. Por ultimo contamos con la menta que no sólo aporta frescura, sino que esta hoja verde que lleva consigo antioxidantes, vitaminas y minerales que te mantienen sano.
Jugo de media naranja, en un taza con agua caliente, una rama de canela o dos pizcas de polvo, una cucharadita de miel y 4 o 5 hojas de menta fresca.

 
 
 
 
 
Infusión de Cayena, Canela y Limón para adelgazar.

Pimienta de cayena, canela y limón se unen para acelerar su metabolismo y ayudarnos a conseguir un cuerpo en forma. La pimienta de cayena calienta el cuerpo, acelerando el metabolismo y logrando que quememos más calorías (ademas es un excelente anticáncerigeno). La canela reduce el azúcar en la sangre y el colesterol LDL (colesterol malo) de paso también aumenta el metabolismo y aumenta los niveles de insulina. El Limón equilibra un poco de sabor y añade mas propiedades depurativas a la mezcla.
Por cada taza, 2 pizcas de pimienta de cayena, una rama de canela o 2 pizcas de canela en polvo, el jugo de medio limón y claro el agua caliente.

 
 
 
 
 
 
Infusión de Manzanilla y Jengibre para irnos a la cama.

Relajarse al final del día con un té que promueve un sueño profundo y placentero, pues la respuesta esta aquí.
La manzanilla es conocida por aliviar el estrés y tiene un efecto calmante en el cuerpo. El jengibre es anti-inflamatorio y ayuda a eliminar la mucosidad de las vías respiratorias de paso, lo que permite una respiración más eficaz y por lo tanto un sueño más agradable.
Para la preparación solo tenemos que poner una cucharadita de flores secas de manzanilla en agua hirviendo y le rayamos un poco de jengibre fresco, como siempre la medida es para un taza.

 
 
 
 
Infusión de Cúrcuma y Limón para el Hígado.

El uso de la cúrcuma se remonta a mas de 2.500 años en la India, donde se utiliza comúnmente en la medicina Ayurvédica y Unani. La cúrcuma reúne una gran cantidad de beneficios para la salud, pero para nuestros propósitos, debe ser considerado como un agente limpiador del hígado, antiséptico y antibacteriano. Del limón ya todos sabemos las muchas virtudes, esta infusión es aconsejable tomarla en ayunas para lograr un mejor efecto es muy agradable y limpia el hígado de forma rápida y placentera
Se puede endulzar con miel para equilibrar.
Para una taza, utilizaremos el jugo de medio limón, agua caliente en cantidad necesaria y una pisca de cúrcuma digamos la punta de una cucharadita.