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Monthly Archives: February 2017

EL JENGIBRE PARA COMBATIR EL CÁNCER..

 

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La Revista Británica de Nutrición publicó los resultados de un estudio de EEUU en el cual un extracto de jengibre impidió el crecimiento de células humanas cancerígenas en la próstata. El resultado se dio con una dosis de 100mg de jengibre por cada kilo de peso corporal.
En el estudio, el extracto de jengibre disminuyó el crecimiento del tumor en aprox. un 56%. Los investigadores han estimado que 100 gramos de jengibre fresco consumidos diariamente ofrecerán los mismos resultados para una persona de 70 Kg.
La investigación demostró que el uso de jengibre contra el cáncer, no afectó a las demás células en el cuerpo que se necesitan dividir rápidamente, como las células en el estomago o en los huesos.
Los investigadores concluyeron: “El estudio presente es el primer reporte en describir la identificación a evaluación detallada de actividad anti-cancerígena “in vitro” o “in vivo” de extractos de jengibres completos en el gestión terapéutica de cáncer a la próstata en humanos.”
Esto hace que el jengibre sea más efectivo que la quimioterapia, ya que la quimioterapia afecta a estas y otras células sanas en el cuerpo.
El jengibre no solo sirve para combatir las células cancerígenas en la próstata, sino que también puede servir para eliminar células cancerígenas en los ovarios.
Angiogénesis es el termino que describe el comienzo del cáncer. Si se es capaz de impedir que el cáncer se afiance en los ovarios, entonces se puede prevenir el cáncer de forma exitosa.
En un estudio publicado por “BMC Complementary and Alternative Medicine” los científicos comprobaron que los ingredientes activos en la raíz del jengibre tenían propiedades anti-angiogénicas y que podían efectivamente impedir el crecimiento de las células cancerígenas.
En experimentos presentados ante la Asociación Americana para el Cáncer, científicos de la universidad de Michigan demostraron que el jengibre también ayuda a matar células cancerígenas y que al contrario de la quimioterapia, las células cancerígenas en los ovarios no se vuelven resistentes a este tipo de terapia.
Con menos efectos secundarios, menos toxicidad y sin oportunidad de desarrollar resistencia a los medicamentos, el jengibre actualmente puede ofrecer más beneficios para quienes sufren de cáncer a los ovarios que la quimioterapia tradicional.
En 2003, científicos presentaron evidencia de que el jengibre protege contra el cáncer coló-rectal, en la conferencia de Investigación de Prevención del Cáncer. Esto es solo uno de los estudios que demuestran que el jengibre puede ayudar a prevenir el cáncer.
En un estudio publicado en la Revista de Nutrición de 2015 (de EEUU), investigadores demostraron que el jengibre no solo previene el cáncer al colon, sino que también elimina las células cancerígenas del colon, haciendo del jengibre un preventivo contra la quimioterapia y una opción terapéutica para quienes sufren de cáncer colon-rectal.
La evidencia sugiere que el jengibre puede ayudar a prevenir varios tipos de cáncer y que es efectivo en eliminar cáncer a los ovulos, a la próstata y al colon, pero que contrariamente a la quimioterapia, el jengibre ofrece una alternativa natural y menos peligrosa a la quimioterapia.
El jengibre no daña a las células sanas, no envenena a los pacientes, si previene el cáncer y mata las células cancerígenas.
Los descubrimientos que hemos descrito arriba sugieren que un consumo regular de jengibre como parte de una dieta y un estilo de vida sanos, pueden ayudar a prevenir que el cáncer forme raíces en primera línea.
Generalmente, no se recomienda ingerir más de 4 gramos de jengibre al día, siendo que con mujeres embarazadas no se recomienda ingerir más que 1 mg al día.

MEDICINA ALTERNATIVA Y ALGO MÁS..

¿Qué alimentos alcalinizan el cuerpo?

 

 

Básicamente las verduras de hojas verdes, como las espinacas, rúcula, brócoli, lechuga, canónigos, etc., también las patatas, boniatos, tomates, pepinos etc., las legumbres como los garbanzos y lentejas, las semillas y las nueces, almendras y avellanas. Limón, lima y pomelo. La sal buena no refinada…. Los cereales como la quínoa, el mijo, trigo sarraceno, espelta y el arroz integral. Tofú…

¿Hay algo más que alcalinice el cuerpo?

Excepcionalmente la sal y mejor aún, el agua de mar. Evidentemente no nos referimos a la sal refinada, sino a la Sal del Himalaya o Sal Marina evaporada.

El limón y la lima; a pesar de ser ácidos curiosamente tienen un efecto alcalinizante en el organismo. Los aceites como el de oliva, linaza, uva, aguacate también tienen un efecto alcalinizánte. Asimismo, se incluyen los omega 3 (aceite de pescado o krill).

Existen también sales minerales especialmente alcalinizantes: sodio, potasio, magnesio y calcio. Se pueden comprar juntas o por separado. Existen gotas para equilibrar el Ph, para alcalinizar el agua.

Lo ideal es que un 80% de nuestro alimento sea alcalinizarte y que un 20% sea acidificante para mantener el equilibrio.

Los alimentos que básicamente nos acidifican son: proteínas de origen animal: carnes de todo tipo, huevos, lácteos. El azúcar en todas sus formas, hidratos de carbono refinados: arroz blanco, pan, pasta (trigo).

Las emociones pueden provocar aún más acidez que lo que comes o bebes. Las emociones negativas provienen de muchos sitios y tienen muchas formas. Las emociones negativas incluyen pensamientos, sentimientos, experiencias, memorias conscientes e inconscientes, sueños. Problemas de la vida. Todos ellos causan “estrés” y el estrés genera mucho acido en el cuerpo. Por eso es importante trabajarse todos estos aspectos. Lo que ingerimos, bebemos y nuestras emociones, son importantes para recuperar nuestro equilibrio interior. Evidentemente, si no cuidamos el aspecto mental, emocional y espiritual, solucionando nuestros conflictos como la falta de autoestima, el orgullo, ira, miedos, etc, difícilmente alcanzaremos ese estado alcalino y también nos costará mantenerlo.

Además los pensamientos negativos consumen muchísima más energía que los positivos, agotando por ende, el cuerpo.

Así es como entenderíamos que las emociones negativas pueden llegar a enfermarnos, ya que provocan por sí mismas, ese estado acidificado tan negativo.

El ejercicio nos hace respirar y obtener oxigeno, y hace que sudemos. Moviliza el sistema linfático. Y al hacerlo nos ayuda a estar alcalinos y a mantenernos así. El ejercicio nos permite eliminar las toxinas del cuerpo, eliminar la acidez del tejido graso. También es importante para fortalecernos y ganar flexibilidad, para fortalecer el sistema cardiovascular, los huesos y las articulaciones. Mejora el metabolismo, la presión sanguínea, equilibra el nivel de triglicéridos en sangre y los niveles de insulina.

¿Por qué el contacto con la naturaleza favorece un estado alcalino?

En verdad, lo que necesitamos para vivir es sol, agua, sal y clorofila. En la naturaleza hay mucho más oxigeno y el oxigeno es necesario para la vida. En un entorno con oxigeno el ambiente está cargado de iones negativos y como decía Dan Winter, es un entorno mucho más fractalizado. En las ciudades hay menos oxigeno, y hay todo tipo de contaminación, no solo por los coches, sino por las ondas que circulan de todo tipo, de las torres de telefonía móvil, wifis, entramado eléctrico, calefacciones, etc., Todo ello contribuye a mantener un entorno cargado con iones positivos (cuando llueve es al revés, los iones son negativos). Y este entorno favorece la acidificación. Además en la naturaleza, hay menos ruido y favorece la tranquilidad. En las ciudades hay tanto ruido que es difícil no estresarnos.

Esta información está basada en el Dr. Robert O Young y en el Dr. Sang Whang.